
Durante muchos años, se consideraba y trataba el embarazo como un estado parecido al de una efermedad más, por lo tanto, se debía estar reposo y realizar el menor esfuerzo físico. Con el tiempo, se fue descubriendo la gran cantidad de beneficios que existian al realizar actividad física, incluso hoy en día, se considera fundamental para evitar distintos malestares o patologías, llevar un estado de gestación activo y una posterior recuperación óptima.
El embarazo es el proceso donde la mujer sufre la mayor cantidad de cambios. Estos cambios tanto fisiológicos, anatómicos y psicológicos influyen en gran medida en la vida de la futura madre, por lo cual, esta debe lograr adaptarse de la mejor manera y una de las formas de mejor llevar estos cambios, es a través de la realización de ejercicio físico, previa autorización medica y con supervisión de un profesional. Logrando llevar un proceso de la manera más optima. (Recomendado por la ACOG y RCOG)
Beneficios para la madre:
1- Ayuda a reducir los dolores musculo-esqueléticos tanto de espalda como de la pelvis.
2- Evita o mejora los edemas (hinchazón) y calambres en manos y pies
3- Mejora y mantiene la postura, evitando alteraciones de esta que podrían continuar en el tiempo.
4-Ayuda a un problema común: el estreñimiento e hinchazón abdominal
5-Puede ayudar a prevenir la Diabetes gestacional, la cual puede llevar a complicaciones más graves.
6-Mantiene el estado físico de la madre, evita la fatiga, el sedentarismo y con ello el aumento de peso excesivo.
7-Como en toda actividad física mejora la fuerza y resistencia muscular.
8- Estimula el aumento de energía, previniendo la depresión y falta de ánimo.
9-Prepara de mejor manera el parto (tonifica piso pélvico), manejo del dolor, etc.
10-Mejora la capacidad aeróbica.
11-Duerme mejor.
Beneficios para el bebé
1- Gracias a los movimientos, cambios de posición y efectos del ejercicio de la madre, se obtienen diversas respuestas del feto en el medio intrauterino
2- Mayor estimulo al desarrollo psicomotor y maduración nerviosa
3- Mejor ritmo cardiaco, que llevaría a presentar menor riesgo de patologías cardiovasculares.
4- Puede influir en el peso, evitando la obesidad del bebé



